La nueva normalidad no comenzó ni comenzará: comienza cada día, a cada momento, con cada decisión-acción. Creo que esto es algo que es deseable no aprender bajo terribles circunstancias, aunque es sólo mi deseo para los demás: a mí me tocó aprenderlo jodidamente allá lejos y hace tiempo. Víctor Frankl lo dijo más o menos de esta manera: “Me doy cuenta de que tengo la libertad de decidir cómo sentirme a despecho de las circunstancias.”

Como es Un Algo que puede comenzar y luego desaparecer, buscando otros además de Frankl, encontré: “El poder de concepción del Hombre en la esfera espiritual —esto es, en el pensamiento y el sentimiento— es muy débil, en especial cuando un hom­bre o una mujer se queda un tiempo sin ayuda. En este Trabajo es preciso mantener en actividad algo invisible a despecho de todas las dificultades externas.”

  • Es del tomo 2 del libro Comentarios Psicológicos sobre las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky. Aquí Maurice Nicoll nos alerta de la existencia de esta gloriosa y siempre presente posibilidad cuando habla de que podemos crear, dar nacimiento en nosotros, a nuevos “materiales” mentales a los cuales llama Hidrógenos. Nombre apropiado si pensamos que la luz no es otra cosa que helio creado a partir del hidrógeno: la oscuridad.